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Cali se prepara para ser la sede de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció la activación de un dispositivo especial de seguridad que incluye la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) y un trabajo coordinado con las autoridades locales, departamentales y nacionales.
Mientras el Congreso de la República define si autoriza o no el traslado de la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo De la Espriella, de Bogotá a Cali, la administración distrital ya comenzó los preparativos para recibir el acto oficial.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció la activación de un dispositivo especial de seguridad que incluye la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) y un trabajo coordinado con las autoridades locales, departamentales y nacionales.
La ceremonia, de ser aprobada por el Legislativo, se llevaría a cabo en la Arena USC, escenario escogido para albergar el evento.
Ante esa posibilidad, el mandatario caleño aseguró que la ciudad ya se encuentra articulando esfuerzos con la Gobernación del Valle del Cauca, la Fuerza Pública y el gobierno entrante para garantizar que la jornada transcurra sin alteraciones del orden público.
“Para nuestra ciudad, nuestro departamento y nuestra región, esto es un hecho histórico que la posesión del presidente de Colombia ocurre aquí en Cali. Por eso estamos coordinados desde el primer momento con la Gobernación, con la Fuerza Pública y con las autoridades nacionales, con el gobierno entrante”, afirmó Eder.
El alcalde insistió en que la Alcaldía respetará el derecho a la protesta, siempre que las manifestaciones se desarrollen dentro del marco de la ley.
Sin embargo, advirtió que la respuesta de las autoridades será contundente frente a cualquier hecho de violencia, vandalismo o bloqueo que pueda registrarse durante la jornada.
“Como lo venimos haciendo estos dos años, respetaremos el derecho de la ciudadanía a cualquier manifestación pacífica dentro del marco de la ley. Pero nuestra tolerancia con el vandalismo, con la violencia, con los bloqueos, será cero. Quiero ser muy claro en eso”, aseguró.
Eder explicó que la Policía, el Ejército y las demás instituciones de seguridad ya recibieron instrucciones para desplegar un operativo especial que permita garantizar el desarrollo normal de la ceremonia y la seguridad de los asistentes.
“Ya estamos tomando las medidas con nuestra Policía, con el Ejército y con la demás Fuerza Pública para asegurar que Cali sea un ejemplo de ciudad, un ejemplo de convivencia, un ejemplo de reconciliación el día de la posesión”, agregó.
Como parte de ese plan, el mandatario anunciado que desde este mismo martes comenzará a funcionar un Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde se coordinarán todas las acciones de seguridad antes, durante y después del acto protocolario.
“Nosotros también seguiremos coordinados y en contacto permanente entre las autoridades regionales y nacionales para garantizar que todo suceda y transcurra en paz. Desde hoy mismo vamos a montar un puesto de mando unificado con esas garantías”, señaló.
Además del componente operativo, Eder destacó el significado político e histórico que tendría para Cali convertirse, por primera vez, en sede de una posesión presidencial.
En ese sentido, invita a los ciudadanos a asumir el evento como una oportunidad para mostrar una imagen positiva de la ciudad y fortalecer la relación entre el Gobierno nacional y las regiones.
“A los caleños y las caleñas los invitamos a que nos sintamos orgullosos de este momento. Es un verdadero honor para nuestra ciudad que el próximo presidente de Colombia esté aquí en nuestra ciudad para poseerse”,manifiesto.
El alcalde indicó que la eventual realización de la ceremonia en Cali podría representar un cambio en la forma en que el poder central se relaciona con las regiones. “Nosotros estamos seguros de que esto marcará una nueva forma del Gobierno central de relacionarse con Cali y con las regiones.Demos el mejor ejemplo, que Cali esté llena de alegría el 7 de agosto”, concluyó.
El anuncio se produce mientras el Congreso estudia la solicitud por el presidente electo para trasladar el acto de posesión a la capital del Valle del Cauca. De recibir el aval legislativo, la ceremonia rompería con la tradición de realizar en Bogotá. Todo está por verso.