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En Black Dog ya no soportan un día mas de ruido en su barrio
La presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Melanie Francis ha lanzado un llamado a las autoridades para que presten atención a este flagelo de ruido causado por el uso de pickups.
Pese a los esfuerzos que adelantan las autoridades para lograr que se reduzcan los niveles de ruido en los diferentes sectores y barrios de la isla, en lugares como Black Dog, uno de las localidades con mayor extensión territorial en San Andrés, viene padeciendo una problemática intensa causada por la utilización reiterada de equipos de sonido de alto poder o pickups en el lugar.
No importan las llamadas a las autoridades o los clamores tanto de la ciudadanía como de los mismos directivos de la junta de acción comunal, el sonido y la perturbación continúa y los voceros de la comunidad han tenido que recurrir a un clamor en medios de comunicación para ser escuchados.
“Hace mucho tiempo hemos venido pidiéndole a las autoridades para que inspeccionen el lugar para que se hagan las acciones respectivas para que no sigan usando los equipos de sonido a alto volumen, en especial los domingos ya que necesitamos descansar.
“Sin embargo, y pese a que las autoridades se hacen presentes, los propietarios de estos equipos siguen colocando sus equipos de sonido a todo volumen causando malestar entre los habitantes de Black Dog.
“De hecho, hemos podido percatarnos que es posible una alianza entre los policías y los propietarios de los equipos de sonido y esa estamos seguros que esa posible complicidad es la que lleva a que se presente esta situación donde tengamos que estar sometidos a este tipo de ruido por varios días.
“Desde acá pedimos a las autoridades que intervengan y que promuevan una solución a la problemática para ver si de una vez por todas para bien de todos los que vivimos en este sector de la isla”, afirma Melanie Francis Davis, presidente de la junta de acción comunal de Black Dog.
El Gobierno Departamental de San Andrés ha emitido un decreto que prohíbe el uso de pickups en toda la isla por espacio de seis meses luego de los trágicos hechos ocurridos en el barrio Nueva Guinea donde dos policías fueron ultimados con arma de fuego cuando pretendían apagar un equipo de este tipo.
En aras de establecer un equilibrio en el ejercicio de los derechos de las partes, el nivel permitido sea el residencial, es decir, diurno 65 decibeles y nocturno 45 decibeles.
El Decreto 548/95, prohíbe el uso de altoparlantes y amplificadores (art. 44). Prohíbe generar ruido que traspase los límites de una propiedad (art. 45). Restringe el ruido en zonas residenciales; prohíbe perturbar la tranquilidad ciudadana (art. 55).
Se espera de esta manera que con el clamor expresado por los habitantes de Black Dog, se haga respetar las normas y la sana convivencia que viene siendo una de las banderas tanto de la Gobernación como por parte de las autoridades de Policía.