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Fallece Antonio Navarro Wolff, paladín de la paz y la reconciliación en Colombia

La vida de Navarro Wolff estuvo atravesada por algunos de los episodios más determinantes de la historia reciente del país, fue uno de los principales dirigentes del antiguo grupo guerrillero M-19.

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Antonio Navarro Wolff, uno de los tres presidentes de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución de 1991, murió ayer a los 78 años. Su familia confirmó, mediante un comunicado, que falleció a las 2:42 de la tarde. En la carta, pidieron que su despedida se realizara en la intimidad familiar y anunciaron que, posteriormente, informaría los detalles de sus exequias.

Las reacciones tras su fallecimiento, desde todas las orillas políticas, confirman que Navarro, con su talante de izquierda democrático, hizo bien su trabajo como congresista, alcalde y gobernador. Sostuvo diálogos con todos los líderes políticos de su generación sin importar el partido o la tendencia.

Hizo parte de la historia del país

La vida de Navarro Wolff estuvo atravesada por algunos de los episodios más determinantes de la historia reciente del país, fue uno de los principales dirigentes del antiguo grupo guerrillero M-19, sobrevivió a un atentado que le hizo perder una pierna y quedar con una prótesis, participó en las negociaciones que llevaron a esa guerrilla a dejar las armas, asumió la candidatura presidencial después del asesinato de Carlos Pizarro y terminó sentado, en 1991, junto a dirigentes de los partidos tradicionales para presidir la Asamblea Nacional Constituyente que dio origen a la nueva Constitución.

Después fue ministro, alcalde, gobernador, representante a la Cámara y senador. Nació en Pasto, Nariño, el 9 de julio de 1948. Fue el mayor de siete hermanos y durante su infancia vivió en distintas ciudades, entre ellas Cali y Medellín, por las dificultades económicas que enfrentó su familia. Hijo de Rafael Navarro y Emma Wolff.

Su padre, quien tenía una agencia comercial de Coltejer, perdió parte de su patrimonio después de una inversión agrícola. En su casa, según recordaría años más tarde en una entrevista con El Espectador, se hablaba de política y de las actuaciones de los organismos de inteligencia durante la época de la violencia.

También conservaba imágenes de su infancia en Pasto, como las calles cubiertas de ceniza después de las erupciones del volcán Galeras. Estudió en el colegio Santa Librada de Cali y luego ingresó a la Universidad del Valle, donde se graduó como ingeniero sanitario en 1972. Allí también cursó una maestría en Ingeniería Industrial y de Sistemas.

En 1976 viajó a Inglaterra para especializarse en Ingeniería del Medio Ambiente en la Universidad de Loughborough, con el respaldo de becas de la Fundación Rockefeller, el Consejo Británico y el International Development Research Center de Canadá.

Antes de convertirse en uno de los rostros más reconocidos de la política colombiana, desarrolló una carrera académica, fue profesor de la Universidad del Valle, director del programa de Ingeniería Sanitaria, asesor del Departamento de Medicina Social y coordinador del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias para el Desarrollo Rural.

Detrás de su trayectoria pública estuvo una vida familiar marcada por los costos de la clandestinidad y la guerra, tuvo dos matrimonios y tres hijos, reconoció largos periodos de ausencia y habló del dolor por la muerte de su hijo Gabriel, en 2015. En sus balances personales admitió el impacto de la lucha armada sobre sus seres queridos, aunque sostuvo sus decisiones políticas.

Las reacciones políticas

Ante la noticia de su partida, el senador Iván Cepeda expresó su admiración por Navarro, a quien calificó como “uno de los dirigentes más destacados de las izquierdas y el progresismo en Colombia”.

Resaltó su serenidad en momentos decisivos y sus convicciones democráticas y sociales, que, dijo, hacen parte del legado político del país. “Vivirá siempre en nuestra memoria”. Desde otro sector político, el expresidente Iván Duque manifestó su solidaridad con la familia y recordó que compartió con Navarro durante su paso por la Comisión Tercera del Senado y en la actividad legislativa.

Aunque reconoció las diferencias políticas que los separaban, destacó que lograron construir una amistad basada en la sinceridad, la franqueza y el respeto.

También resaltó su papel como copresidente de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, junto con Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa Uribe (ver foto), y señaló que su trayectoria representa la voluntad de buscar acuerdos en beneficio de Colombia después de dejar atrás el camino de la violencia.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez también se unió a los mensajes de condolencia. Recordó que, pese a sus diferencias de pensamiento, mantuvieron una relación respetuosa, especialmente, durante el periodo en que Navarro fue gobernador de Nariño y él estaba al frente del Gobierno.

Por su parte, el exnegociador de paz Humberto de la Calle rememoró los momentos que compartieron durante la elaboración de la Constitución de 1991, cuando Navarro ejerció como presidente de la Asamblea y él se desempeñaba como ministro delegado del Gobierno.

Resaltó su vocación de servicio, inteligencia y liderazgo constructivo, y aseguró que buena parte de la Constitución, resultado de un amplio consenso nacional, se le debe a su participación.

La representante a la Cámara, María del Mar Pizarro, evocó que Navarro fue uno de los arquitectos de la apertura democrática y del Estado Social de Derecho consagrado en la Constitución de 1991. Según señaló, su legado permanece en la Carta Política y en la convicción de que el perdón, la paz y el diálogo no representan debilidad, sino grandeza.

El exalcalde de Bogotá “Lucho” Garzón, quien también compartió escenarios políticos con Navarro, destacó su transparencia, audacia, coraje y carácter, pero especialmente su espíritu democrático. Consideró que una de las maneras de rendirle homenaje es defender la Constitución de 1991, frente a quienes, en sus palabras, pretenden destruirla.

Vale la pena mencionar que Navarro ingresó al Congreso, inicialmente, como representante a la Cámara por Bogotá en el periodo 1998-2002 bajo el movimiento Vía Alterna, logrando la mayor votación de dicha jornada.

Luego, dio el salto al Senado para el cuatrienio 2002-2006, alcanzando la segunda votación más alta. Tras ocupar otros cargos ejecutivos territoriales, Navarro Wolff regresó a la corporación como senador entre 2014 y 2018 con el aval de Alianza Verde.

Su paso por el M-19

Su camino, sin embargo, dio un giro en 1974, cuando se vinculó al Movimiento 19 de Abril (M-19), organización guerrillera que había surgido en medio de las controversias por las elecciones presidenciales de 1970 y las denuncias de fraude que rodearon la derrota de Gustavo Rojas Pinilla.

Su acercamiento al grupo estuvo relacionado con su participación en el movimiento estudiantil de la Universidad del Valle, donde había sido representante de la organización estudiantil de Ingeniería.

Desde allí comenzó a involucrarse en las discusiones políticas y sociales que atravesaban el país. Navarro, de acuerdo con registros de inteligencia militar consultados por EL COLOMBIANO, era reseñado para esos años con los alias de Adán o Mario.

Además, hacía parte del Mando Central como el ”segundo en línea” de la organización armada (ubicándose detrás del comandante general Carlos Pizarro León-Gómez y por encima de Gustavo Arias Londoño, alias Boris).

En los informes figuraba como responsable de la Móvil del Cauca. Según los resúmenes de antecedentes, la inteligencia militar le atribuyó presuntamente haber dirigido la toma de las instalaciones del diario El Caleño, así como también que supuestamente dirigió la construcción de una de las denominadas ”Cárceles del Pueblo”.

Su nombre, así, quedó asociado a una guerrilla responsable de acciones armadas que marcaron la historia nacional, como el robo de la espada de Simón Bolívar, la toma de la Embajada de República Dominicana en 1980 y la toma del Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985, así como otras decenas más de operaciones armadas en el país.

En 1984 y 1985, durante el gobierno de Belisario Betancur, Navarro participó junto con Pizarro en los primeros acercamientos de paz entre el M-19 y el Gobierno.

En medio de los diálogos de paz con el gobierno de Betancur, que terminaron frustrados por las tensiones políticas y el escalamiento de la violencia, Antonio Navarro Wolff sufrió un atentado que cambió su vida.

El 23 de mayo de 1985, una granada explotó en un establecimiento de Cali donde se encontraba con otros integrantes del M-19. Perdió la pierna izquierda y sufrió daños en el nervio hipogloso que afectaron su capacidad para hablar.

Fue trasladado a México y luego a Cuba para recuperarse. La toma del Palacio de Justicia, perpetrada por el M-19 el 6 y 7 de noviembre de 1985, lo sorprendió en La Habana.

Tras el fracaso de los diálogos con Betancur, Navarro participó junto con Carlos Pizarro en las conversaciones de paz con el gobierno de Virgilio Barco. El 9 de marzo de 1990 se firmó el acuerdo que llevó a la desmovilización del M-19 y su transformación en la Alianza Democrática M-19.

Sin embargo, el proceso sufrió un golpe semanas después, cuando Pizarro, candidato presidencial y cuya fórmula vicepresidencial era Navarro, fue asesinado el 26 de abril de ese año. Navarro asumió entonces la candidatura y obtuvo cerca de 740.000 votos en las elecciones del 27 de mayo, en las que quedó tercero, detrás de César Gaviria y Álvaro Gómez Hurtado.

En 1991, Navarro fue designado ministro de Salud durante el gobierno Gaviria y luego elegido copresidente de la Asamblea Nacional Constituyente, junto con Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa Uribe. Los tres condujeron a la promulgación de la Constitución el 4 de julio de ese año. En 1994 volvió a aspirar a la Presidencia, pero obtuvo menos del 4% de los votos.

Durante esa campaña protagonizó una inesperada irrupción en un debate televisado en Inravisión, al que solo habían invitado a Ernesto Samper y Andrés Pastrana.

Con ayuda de integrantes del sindicato del canal, Navarro apareció en el set, provocando la molestia de los moderadores y la interrupción de la transmisión. Después, se concentró en la política regional, en 1995 fue elegido alcalde de Pasto y recibió, en 1998, un reconocimiento como mejor alcalde de ciudades intermedias.

Fue uno de los fundadores del Polo Democrático, aunque en 2006 la candidatura presidencial quedó en manos de Carlos Gaviria Díaz. En 2007 fue elegido gobernador de Nariño, cargo que ejerció desde enero de 2008.

Después ocupó brevemente la Secretaría de Gobierno de Bogotá durante la administración de Gustavo Petro, pero renunció en marzo de 2012 por diferencias con el entonces alcalde. En 2014 regresó al Senado con cerca de 55.000 votos. Navarro también fue uno de los articuladores de la alianza entre Progresistas y el Partido Verde, que dio origen a la Alianza Verde.

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