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Flextime conquista audiencias con mucho flow, buena música y calidad
El productor musical isleño Gabriel Salcedo Benítez no solo tiene la inspiración de su padre sino que aprovecha las nuevas tecnologías para ofrecer un producto con visión global.
Desde pequeño estuvo siempre al lado de su padre, el locutor y periodista Gabriel Salcedo Román. Como una fiel mascota al lado de su progenitor participaba de una u otra manera en su programa ‘Los Colores de la Tarde’, un legendario espacio radial donde los más encomiados personajes del archipiélago se volcaban para expresar sus puntos de vista sobre el diario vivir de la región insular.
Como una esponja, Gabriel Salcedo Benítez, ahora conocido con el nombre artístico de Flextime, absorbió todos los conocimientos que iban emanando tanto de su padre como de aquellos periodistas y comentaristas que iban participando en las tertulias vespertinas de la radio.
Pasaron los años, Flextime iba creciendo y con el tiempo se esforzó por encontrar su camino y hoy, luego de varias exploraciones en la búsqueda de su proyecto de vida, ahora ha encontrado su pasión en la producción musical donde ha podido a través de su arte presumir de cosas diferentes que se pueden hacer para resaltar no solo a su personalidad sino a una industria cultural en San Andrés y Providencia.
Empezó su carrera en la meca de la música en Colombia, Medellín, el sitio donde muchos encuentran su despegue en el emprendimiento y creatividad de los antioqueños y luego de varios trabajos con productores de esa ciudad ahora el joven productor isleño ha sabido desarrollar su talento con artistas nacionales e internacionales.
“Las nuevas tecnologías permiten todo, ahora puedo grabar una canción estando en Barranquilla, San Andrés o Medellín con un artista que se encuentra en Miami, Madrid o Londres gracias a que se puede coordinar con los programas disponibles.
“Lo que si es necesario dejar en claro es que ningún plug in podrá reemplazar la creatividad de una persona, por eso tuve la iniciativa de formarme en producción musical para luego lanzarme con los conocimientos adquiridos y compartirlos en cada una de las producciones que tengo disponibles para los amantes de la buena música”, dice Flextime al referirse a sus inicios en la producción musical.
Pero pese a que en este momento el artista y productor isleño está viviendo los ‘gozosos’, hubo momentos que, como él mismo cuenta, tuvo que vivir los dolorosos para encontrar posteriormente su verdadero propósito, el sitio donde puede destilar todos sus conocimientos y talento al servicio de la enorme e inconmensurable mundo de la industria musical.
“Mi adolescencia fue una etapa muy difícil, llegué a un punto a estar sumido en la droga y el alcohol, mis padres estaban muy preocupados porque no sabían qué iba a pasar conmigo, pero luego, gracias al apoyo de mis hermanas en Barranquilla, pude recibir el empuje necesario para poder viajar a Medellín y formarme en producción musical.
“Tuve que tocar fondo para poder descubrir mi vocación, pero hoy me siendo satisfecho por los resultados que he obtenido en este negocio, ya estoy trabajando con artistas de Estados Unidos y Europa y ya se pueden encontrar mis trabajos en las plataformas digitales”, afirma el productor isleño que comparte con sus colegas que están por despegar en esta industria y para que sus sueños no sean robados por productores mezquinos y egoístas que pueden poner trampas en el camino.
“Tuve la fortuna de tener mi primer contrato, mis hermanas que son abogadas me ayudaron a revisarla y tardamos casi cuatro meses revisando y corrigiendo errores, cualquier cláusula puede ser causal de un intento para que te roben o te pongan a hacer algo que no es tu trabajo”.
“Tuve la fortuna de contar con el apoyo de mis hermanas, es necesario que se revisen los contratos bien y asesorados por personas que sepan del tema, de lo contrario terminas firmando por cosas que van más allá del arte”, dice.
Por lo pronto, Flextime se alista para preparar temas que alegren la fiesta para este fin de año en el país y el mundo, trasladándose a los lugares donde está la fiesta, la acción, donde la adrenalina este al 100 por ciento, pero con la precaución de no caer en la tentación de la fama.