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Los pro y los contras de la implementación de la ley de rescate fiscal del Gobierno

Si bien la mayoría de congresistas vieron con buenos ojos las medidas de austeridad, advirtieron que no acompañarán disposiciones que, a su juicio, trasladarían el ajuste también a las familias y al campo.

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Apenas lleva tres meses y el Gobierno Nacional ha tenido debates importantes en el Congreso en los que ha medido su capital político, pero ahora llegó el momento de una discusión más sensible porque toca el bolsillo de la gente. La propuesta encontró apoyos políticos para recortar gasto estatal, pero sobre todo polémica por el posible aumento de impuestos.

La diferencia quedó expuesta entre sus propios aliados. Si bien la mayoría de congresistas vieron con buenos ojos las medidas de austeridad, advirtieron que no acompañarán disposiciones que, a su juicio, trasladarían el ajuste también a las familias y al campo. Los reparos llegaron incluso desde Salvación Nacional, el partido que respaldó la candidatura del presidente.

La representante Carol Borda y la senadora Sara Castellanos marcaron distancia frente a las nuevas cargas tributarias. A sus advertencias se sumaron los pronunciamientos de las senadoras María Lucía Villalba del Nuevo Liberalismo y María Clara Posada del Centro Democrático, quienes reconocieron lo positivo de la iniciativa en la reducción del Estado, pero anunciaron restricciones a su apoyo.

Otra arista que abre este debate es si existe una posible “improvisación” del Gobierno. Sobre todo, luego la sorpresa que se pudo notar de las bancadas afines, pues hasta integrantes de Salvación Nacional como Carol Borda anunciaron que su voto era un “rotundo no” al aumento de impuestos.

Hay un antecedente reciente en esa misma línea cuando se hundió el Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 por un vicio de trámite legislativo que le costó el puesto a Rodrigo Lara.

“No cuenten conmigo”

Uno de los puntos más en los que convergen varios congresistas se resume en el pronunciamiento de la senadora por el Nuevo Liberalismo, María Lucía Villalba. Reconoció que es positiva la reducción del gasto en contratos de prestación de servicios y la disminución propuesta para la renta empresarial, pero cuestionó las modificaciones al IVA de productos del día a día, como el café o los frijoles.

“Este PL tiene medidas positivas que debemos reconocer: reducir en un 50% el gasto en contratos de prestación de servicios en 2027 y bajar el impuesto de renta empresarial del 35% al 31% a partir de 2028 son pasos hacia un Estado más austero y competitivo”, manifestó.

Pero anunció que no acompañará el aumento del IVA del 5% al 19% para productos como el café, el azúcar y los aceites, ni los gravámenes sobre algunos insumos agropecuarios que hoy están exentos.

“En el caso del café, deberíamos estar promoviendo su consumo, no encareciéndolo”, dijo. En esto, María Clara Posada coincidió.

Pero sí celebró los beneficios a la inversión, la reducción del gasto en nómina y contratistas, la disminución progresiva de la renta corporativa y los recortes en eventos, pauta oficial y gastos no esenciales.

Entretanto, los cuestionamientos desde la oposición fueron más amplios. El senador Alejandro Ocampo (Pacto Histórico) sostuvo que las disposiciones de esta ley encarecerían la vida de los colombianos. “Una reforma económica no puede convertirse en una factura más cara para las familias”, afirmó.

¿Habrá mayorías?

El tema de la votación tiene matices. Una de las bancadas más necesarias para que este Gobierno logre las mayorías en sus propuestas en el Congreso es el Centro Democrático. Pero actualmente la relación entre el Ejecutivo y el uribismo se ha ido resquebrajando poco a poco.

Es posible, según fuentes, que exista una desarticulación entre lo que propone el Gobierno y la participación previa de bancadas afines.

Ahora bien, reiteró que el partido respalda la reducción del gasto, la burocracia y las entidades con funciones duplicadas, pero mantiene reparos frente a nuevas cargas tributarias, especialmente para la clase media y las empresas.

Sin embargo, aclaró que el partido todavía no ha tomado decisiones de fondo sobre la Ley de Rescate. La bancada de senadores y representantes se reunirá el próximo jueves 5 de noviembre con el expresidente Álvaro Uribe para analizar técnicamente el articulado.

El senador reconoció que el Ejecutivo necesita recursos para atender las dificultades en salud, el sector mineroenergético y la reconstrucción tras el terremoto. A su juicio, esa discusión debe entender la situación fiscal heredada que le dejó la administración Petro a De la Espriella.

“El presidente recibió un gobierno completamente desfalcado y quebrado”, señaló. Por otro lado, en entrevista con Blu Radio, el expresidente Álvaro Uribe Vélez dijo que ya habló con De la Espriella.

Según explicó el exmandatario, el jefe de Estado le habría dicho que “la situación del país es muy grave, pero el Gobierno está abierto a escuchar opciones”.

Lo que deja clara esa llamada es que el Gobierno sabe que necesita a los 47 congresistas del uribismo si quiere que el proyecto se convierta en ley. Como le dijo una fuente enterada de las movidas del Capitolio a este diario, el Centro Democrático “se ve como un socio que va a cobrar caro su voto: apoya los recortes, pero le dice al Gobierno que la parte tributaria tendrá que negociarla con ellos”.

Mientras tanto, desde Salvación Nacional, el partido más cercano al presidente, consideran que el bloque del proyecto relacionado con los impuestos “sí puede afectar la coalición de Gobierno”.

De hecho, este medio conoció que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, habría tenido ayer un acercamiento con voceros del Centro Democrático, Salvación Nacional y Cambio Radical para socializar la propuesta.

Aunque algunos consideran que estas concertaciones debieron realizarse antes, sobre todo teniendo en cuenta que ya han pasado casi tres meses del nuevo Gobierno. Y es que ya hay voces que señalan que lo más probable es que la votación se haga por bloques. Por un lado, la reducción del Estado y, por el otro, el aumento de impuestos.

Frente al primero, según cómo se han pronunciado los congresistas del Centro Democrático, el Partido Conservador y de otras bancadas que han respaldado hasta ahora al Ejecutivo, es probable que voten a favor; frente al segundo, en contra. No obstante, todo está por verse, como dijo a este medio una fuente bajo reserva: “El Gobierno no es mucho de ceder”.

Hasta el expresidente Gustavo Petro se metió este viernes y escribió un mensaje en su cuenta de X: “Espero que el Centro Democrático ayude a impedir cualquier atentado contra el consumo y el ingreso del pueblo trabajador de Colombia”.

Lo que demuestra que hasta la oposición es consciente de que los votos uribistas son claves para que la propuesta de “rescate fiscal” no se vea comprometida.

Cuentas y tiempos

Otro factor está en juego. Para que la propuesta rija en 2027, debe aprobarse antes del 16 de diciembre, o hasta el 20 en sesiones extraordinarias. Pero el proyecto necesita cuatro debates. Un mensaje de urgencia permitiría discutirlo en comisiones conjuntas; no obstante, según fuentes del Congreso, esa solicitud aún no habría llegado.

También está pendiente la ponencia, que tendría que presentarse a más tardar a mediados de noviembre. El presidente de la comisión tercera de Cámara, el conservador Alfredo Ape Cuello, el 20 de octubre anticipó que se citaría a discusión en las com siones económicas conjuntas (tercera y cuarta) entre la segunda y tercera semana del próximo mes para que a final de este pase a las plenarias.

En cuanto a los votos, en teoría, en esa comisión (Tercera de Cámara) apenas habría seis curules de oposición, correspondientes al Pacto Histórico, mientras que otras dos serían independientes y las 25 restantes estarían alineadas con el Gobierno.

Sin embargo, el panorama podría cambiar ante la impopularidad de la iniciativa. El Centro Democrático podría no respaldarla de lleno y una posición similar dejó entrever el Partido Conservador.

Sin esos votos, el Gobierno tendría apenas 16 apoyos en esa comisión. Además, está por verse si partidos como el Liberal, Cambio Radical y La U también se apartan en bloque de los artículos que contemplan aumentos de impuestos. Un panorama similar podría trasladarse a las plenarias, aunque para ese escenario todavía falta camino por recorrer.

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