Actualidad
Por una laringitis aguda, Ana del Castillo suspende conciertos de este fin de semana
Por ahora, a la cantante vallenata Ana del Castillo se le pidió reposo total por 10 días, hidratación de cuerdas vocales y consumo de agua para mitigar los efectos de la laringitis.
Quebrantos de salud obligaron a la artista vallenata, Ana del Castillo, a suspender las presentaciones que tenía programadas para este fin de semana.
“Ana del Castillo tiene un cuadro clínico con: laringitis aguda, por lo que el doctor ordenó incapacidad por 10 días”, se informó a través de un comunicado difundido este jueves 22 de junio. Lea: Ana del Castillo tiene asma de tercer grado, ¿qué significa y cómo se trata?
Laringitis aguda, la enfermedad por la que Ana del Castillo suspende conciertos
La organización musical pidió disculpas ante las suspensiones de estos eventos por motivos de fuerza mayor.
Pero, ¿en qué consiste la enfermedad que afecta a la protagonista de “el pase del Nokia”?
La laringitis es la inflamación de la caja de voz (laringe) por uso excesivo, irritación o infección. Puede ser de corta duración (aguda) o de larga duración (crónica).
“Dentro de la laringe se encuentran las cuerdas vocales, dos pliegues de membrana mucosa que cubren el músculo y el cartílago. Normalmente, las cuerdas vocales se abren y cierran suavemente, y así forman los sonidos a partir del movimiento y la vibración. Pero con la laringitis, tus cuerdas vocales se inflaman o irritan”, explica la Clínica Mayo.
Agrega que tal inflamación o irritación “hace que las cuerdas vocales se hinchen, lo que distorsiona los sonidos producidos por el aire que pasa sobre ellas. Como resultado, la voz suena ronca”. Y es la ronquera el signo más común de la laringitis.
¿Cómo se trata?
Mientras la laringitis aguda generalmente mejora por sí sola aproximadamente en una semana. Medidas como descansar la voz, beber líquidos y humedecer el aire pueden ayudar a mejorar los síntomas.
Por otro lado, los tratamientos para la laringitis crónica están orientados a tratar las causas ocultas, como acidez estomacal, tabaquismo o uso excesivo de alcohol. Para esto se recetan antibióticos, corticosteroides, terapia de voz e incluso, en algunos casos, se puede necesitar cirugía.