Nacional

Septiembre si se siente como diciembre en Colombia

En septiembre se siente como diciembre porque combina cambios climáticos, costumbres culturales, anticipación psicológica y estímulos mediáticos.

Publicado

on

Photo: Colprensa

En Colombia y gran parte de América Latina existe una percepción común: apenas llega septiembre, el ambiente empieza a parecerse al de diciembre. Aunque aún falten meses para la Navidad, la sensación festiva se adelanta y se hace presente en el día a día.

En muchos países tropicales (como Colombia), septiembre empieza a traer lluvias, brisas frescas y cambios de luz que se parecen al clima de diciembre.

En otros lugares, coincide con la transición de estaciones (verano → otoño), lo que genera un cambio en el ánimo colectivo similar al que se vive en fin de año.

El clima como detonante

En regiones tropicales, septiembre marca cambios en la temporada: lluvias más frecuentes, brisas frescas y variaciones en la luz del día. Estas transformaciones recuerdan a las condiciones que predominan en diciembre, cuando tradicionalmente se celebran las fiestas de fin de año.

En Colombia y otros países latinoamericanos, septiembre ya marca la “cuenta regresiva” para diciembre: empiezan las propagandas navideñas, se organizan ferias, fiestas patronales y hasta se encienden decoraciones en algunos lugares.

Se dice popularmente que “desde septiembre ya huele a Navidad”, porque la gente empieza a planear las vacaciones, las novenas, las compras y las celebraciones.

Cultura y costumbres

Para los colombianos, septiembre es el inicio de la cuenta regresiva hacia la Navidad. Desde este mes comienzan a verse anuncios publicitarios con temáticas decembrinas, ferias locales, preparativos para festividades religiosas y planes de vacaciones. La cultura popular incluso ha acuñado frases como “Llegó septiembre, se acabó el año”.

Psicología del tiempo

El año parece dividirse en dos grandes bloques: enero a agosto, que transcurre más lentamente, y septiembre a diciembre, cuando la percepción del tiempo se acelera. La cercanía de celebraciones como Halloween y las fiestas novembrinas refuerzan la idea de que “ya estamos en diciembre”.

Música y medios de comunicación

Otro factor determinante es el papel de la música y la publicidad. Algunas emisoras, centros comerciales y programas de televisión introducen de manera temprana canciones y mensajes navideños que disparan la memoria colectiva y el espíritu festivo.

Un diciembre adelantado

En definitiva, septiembre se siente como diciembre porque combina cambios climáticos, costumbres culturales, anticipación psicológica y estímulos mediáticos. Todo esto activa en la sociedad el deseo de celebración, marcando un cierre anticipado del año y una invitación a prepararse para las festividades.

Después de agosto (mes de mitad de año), el tiempo parece acelerarse. La gente percibe septiembre como la antesala de lo que viene: Halloween, noviembre con fiestas y diciembre con Navidad.

Esa anticipación hace que nuestro cerebro asocie septiembre con la emoción festiva de diciembre, aunque falten meses.

El origen de “Desde septiembre se siente que viene diciembre”

La frase nació a mediados de los años noventa, cuando Olímpica Stereo buscaba diferenciarse en un mercado radial cada vez más competitivo. Bajo la dirección de Miguel Char y la creatividad de Rafael Páez y Andy Pérez, surgió la idea de acercarse al público popular con un mensaje directo, alegre y cercano. La premisa era sencilla: ¿por qué esperar hasta diciembre para encender el espíritu navideño, si desde septiembre ya se percibe en el ambiente? Lo que parecía un simple experimento promocional terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural.

El éxito no estuvo solo en la frase, sino también en la manera de transmitirla. La voz inconfundible de Miguel Char, fuerte y pausada, impregnó el mensaje de una fuerza especial. No era una grabación cualquiera: cada palabra llevaba un ritmo y una intención que reforzaban la idea. Esa entonación particular hizo que la cuña quedara grabada en la memoria colectiva. Cada vez que sonaba, producía un “clic” emocional que recordaba a los oyentes que el tiempo de fiesta estaba cada vez más cerca.

Lo que empezó como un recurso creativo pronto se convirtió en una tradición que traspasó las fronteras de Barranquilla para llegar a todo el país. Lea también: María Fernanda Cabal apoya a Don Jediondo tras quiebra de su cadena de restaurantes

Con el paso del tiempo, la cuña dejó de ser una estrategia de temporada y se volvió parte del calendario emocional de los colombianos. Escucharla significa que una etapa distinta del año ha comenzado.

Lo curioso es que esta tradición no surgió de las calles ni de un rito religioso, sino de la imaginación de la radio. Olímpica Stereo logró convertir una simple campaña en un símbolo cultural que se renueva cada año y que incluso forma parte del lenguaje cotidiano: no es raro que alguien repita la frase en una charla para señalar que la Navidad ya se acerca.

Cada septiembre, las palabras regresan para instalarse en la vida de los colombianos. Son un recordatorio de que diciembre no solo marca una fecha, sino un estado de ánimo compartido. Más que un eslogan, “Desde septiembre se siente diciembre” es ya un ritual colectivo que conecta generaciones, despierta recuerdos y reafirma elementos de la identidad nacional

Trending

Salir de la versión móvil