Falleció el papa Francisco dejando un legado de reformas, cambios e inclusión - Radio Seaflower
Síguenos en

Nacional

Falleció el papa Francisco dejando un legado de reformas, cambios e inclusión

El estado de salud del papa se encontraba en recuperación y hasta participó en la celebración del Domingo de Resurrección este 20 de abril, cuando recorrió la plaza de San Pedro del Vaticano con su papamóvil para saludar a los fieles.

Publicado

on

El mundo despide al papa Francisco. Después de 20 años, un sumo pontífice en ejercicio muere. Jorge Mario Bergoglio falleció a sus 88 años tras doce años de pontificado, luego de dos años en los que su estado de salud fue decayendo y de haber estado un mes en recuperación tras una hospitalización de 38 días por una fuerte neumonía.

El estado de salud del papa se encontraba en recuperación y hasta participó en la celebración del Domingo de Resurrección este 20 de abril, cuando recorrió la plaza de San Pedro del Vaticano con su papamóvil para saludar a los fieles luego de su tradicional discurso desde el balcón de la Basílica.

https://twitter.com/azucenau/status/1914240323448091089
https://twitter.com/MindBodyIsLife/status/1914272864200433832

Francisco había sido dado de alta el 23 de marzo del hospital de Roma, donde fue tratado durante 38 días por una neumonía en ambos pulmones. De hecho, el pasado miércoles recibió al personal médico que lo trató y les agradeció “por sus servicios en el hospital, de muy buena calidad”. “¡Sigan así!”, dijo con su voz debilitada y con dificultad para respirar, a pesar de sus sesiones diarias de rehabilitación.

Aunque el jesuita argentino, líder de la Iglesia católica desde 2013, había sido dado de alta y estaba recibiendo terapia de recuperación, se veía debilitado.

Vale recordar que el viernes 14 de febrero de 2025, el sumo pontífice ingresó en el hospital Gemelli de Roma aquejado de una bronquitis. Allí, le diagnosticaron una neumonía en ambos pulmones que requirió un intenso tratamiento que puso su vida en peligro.

Este domingo, todavía convaleciente , apareció en el balcón de la basílica de San Pedro del Vaticano y con una débil voz le deseó una “feliz Pascua” a los miles de fieles congregados allí por la Pascua.Desde su elección en 2013 el Papa Francisco emprendió un camino de transformaciones que marcaron un antes y un después en la historia de la Iglesia Católica, pues con una visión de apertura, justicia y renovación, tomó decisiones que ningún otro pontífice se había atrevido: reformas financieras, cambios en la liturgia, nombramientos inéditos y un fuerte compromiso con la transparencia y la inclusión fueron algunas de las más destacadas.

1. Simplificación de los rituales funerarios papales

Uno de los cambios más simbólicos y trascendentales fue la modificación de los rituales funerarios de los pontífices. En noviembre de 2024, Francisco aprobó un nuevo protocolo que eliminó la tradición de enterrar al Papa en tres ataúdes (de ciprés, plomo y roble), optando por un único ataúd de madera. Este cambio representó un quiebre con siglos de protocolo y simbolizó su visión de una Iglesia más austera y cercana al pueblo.

Además, el Papa expresó su deseo de ser inhumado en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma en lugar de la Basílica de San Pedro, una decisión que evidenció su desapego a las formalidades y su conexión con la Virgen María, a quien tenía gran devoción. “Queremos que la sencillez sea el signo de nuestra fe”, aseguró él mismo en una audiencia general.

2. Nombramiento de mujeres en altos cargos del Vaticano

Francisco promovió activamente la inclusión de mujeres en roles de liderazgo dentro de la Iglesia, desafiando una estructura que históricamente había estado dominada por hombres: en enero de 2025, nombró a la monja italiana Simona Brambilla como prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, convirtiéndose en la primera mujer en liderar un organismo vaticano de tal envergadura.

Pero este nombramiento no fue un caso aislado. A lo largo de su pontificado, Francisco incorporó a mujeres en puestos de alto nivel en la Curia Romana, incluyendo la Secretaría de Estado y el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. En 2022, por ejemplo, designó a la economista francesa Nathalie Becquart como la primera mujer con derecho a voto en un sínodo de obispos, un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia.

”Las mujeres aportan una visión fundamental al corazón de la Iglesia”, declaró el Papa en una entrevista con Vatican News, destacando su intención de abrir mayores espacios de participación para ellas.

3. Transparencia financiera en el Vaticano

Uno de los aspectos más cuestionados en la Santa Sede fue su gestión financiera, históricamente envuelta en escándalos de corrupción y falta de transparencia. Francisco se propuso reformar el sistema financiero del Vaticano desde los primeros años de su pontificado, estableciendo estrictas regulaciones para evitar el lavado de dinero y el mal manejo de fondos.

En 2025, el Papa ordenó la creación de una comisión de alto nivel para fomentar la transparencia económica y abordar el creciente déficit financiero del Vaticano, que alcanzó los 83 millones de euros en 2024. También promovió auditorías externas y supervisión de los recursos económicos de la Iglesia, buscando eliminar cualquier rastro de corrupción.

En este sentido, uno de los cambios más importantes fue la centralización de las finanzas vaticanas en la Secretaría para la Economía, con la intención de unificar la contabilidad y evitar malversaciones. Su firmeza en este tema se reflejó en sus propias palabras: “No se puede predicar la honestidad sin practicarla”.

Por supuesto, estas medidas provocaron resistencias dentro de la Curia, pero Francisco se mantuvo firme en su determinación.

https://twitter.com/pulzo/status/1914364954981097562

4. Lucha contra los abusos sexuales en la Iglesia

Desde el inicio de su pontificado, Francisco enfrentó con determinación la crisis de abusos sexuales dentro de la Iglesia, un problema que había minado la credibilidad de la institución durante décadas.

En septiembre de 2024, durante una visita a Bélgica, instó a denunciar y juzgar estos casos sin encubrimientos, asegurando que la Iglesia no debía proteger a los culpables: “No podemos callar ante el dolor de las víctimas”, enfatizó en uno de sus discursos más contundentes sobre el tema.

Igualmente, implementó medidas sin precedentes para abordar esta problemática: en 2019, estableció la obligación de denunciar cualquier abuso ante las autoridades eclesiásticas mediante la promulgación del motu proprio Vos estis lux mundi, un documento que reforzó los protocolos de actuación ante casos de abuso.

También creó una comisión especial para la protección de menores, con el fin de supervisar la implementación de medidas preventivas en las diócesis de todo el mundo.

Dos de sus gestos más significativos sobre el tema fueron, su decisión de reunirse en múltiples ocasiones con víctimas de abusos sexuales, escuchando directamente sus testimonios y pidiendo perdón en nombre de la Iglesia; y su decisión en 2022 de destituir a varios obispos y cardenales acusados de encubrimiento, dejando claro que no toleraría la impunidad dentro de la institución.

“La justicia y la reparación son esenciales para sanar las heridas de quienes han sufrido”, expresó en una de sus alocuciones.

Si bien sus acciones no eliminaron por completo la crisis, marcaron un antes y un después en la forma en que la Iglesia enfrentaba este problema. Lo cierto es que su valentía para abordar este tema con transparencia y determinación le valió tanto elogios como críticas dentro de los sectores más conservadores del clero.

5. Reforma de la relación con el Opus Dei

El Papa Francisco realizó cambios estructurales en el Opus Dei con el motu proprio Ad charisma tuendum, promulgado en 2022. Hasta entonces, esta prelatura contaba con una gran autonomía dentro de la Iglesia, pero Francisco decidió modificar su estatus, trasladando su supervisión del Dicasterio para los Obispos al Dicasterio para el Clero.

La decisión, por lógica consecuente, redujo su influencia en la jerarquía eclesiástica y estableció que su prelado no sería elevado al rango episcopal, como había sido tradición. Con esta reforma, Francisco buscó evitar una estructura excesivamente centralizada y fomentar una mayor transparencia y supervisión dentro del Opus Dei. “El poder no debe anteponerse a la fe”, argumentó el pontífice al anunciar el documento.

6. Inclusión de parejas en situaciones irregulares

En diciembre de 2023, el Papa aprobó la declaración Fiducia supplicans, un documento histórico que permitió a los sacerdotes impartir bendiciones a parejas en situaciones irregulares y a parejas del mismo sexo. Aunque el documento dejó en claro que estas bendiciones no equivalían a un reconocimiento sacramental del matrimonio, representaron un paso importante hacia una Iglesia más inclusiva.

El Papa enfatizó que estas bendiciones debían darse de manera espontánea y pastoral, y que la Iglesia no podía cerrar las puertas a quienes buscan a Dios con un corazón sincero. “Dios bendice a todos sus hijos”, dijo Francisco en defensa de esta medida. Si bien la decisión generó críticas dentro de algunos sectores conservadores, también fue aclamada por quienes defienden una Iglesia más abierta y compasiva.

7. Compromiso con el medioambiente

La crisis climática fue una de las principales preocupaciones del Papa Francisco, quien dedicó gran parte de su pontificado a concienciar sobre la necesidad de cuidar el planeta.

En 2015, publicó la encíclica Laudato si’, un documento sin precedentes en la Iglesia que abordó la crisis ambiental y exhortó a los líderes mundiales a tomar medidas urgentes. En este texto, Francisco habló del “cuidado de la casa común” y condenó la explotación indiscriminada de los recursos naturales.

En 2023, reafirmó su compromiso ecológico con la exhortación apostólica Laudate Deum, en la que criticó el negacionismo climático y pidió acciones más concretas contra el calentamiento global.

Cabe mencionar que durante su pontificado, promovió iniciativas dentro del Vaticano para reducir el impacto ambiental, como el uso de energías renovables y la disminución del uso de plásticos. “No podemos destruir la casa común que Dios nos ha dado”, advirtió el Papa en repetidas ocasiones, dejando claro que la responsabilidad con el planeta era un deber moral para todos los cristianos.

8. Reforma de la Curia Romana

Con la constitución apostólica Praedicate Evangelium, Francisco reestructuró la Curia Romana, la administración central del Vaticano, para hacerla más eficiente y alineada con las necesidades de la Iglesia en el siglo XXI.

Uno de los cambios más notables fue la reducción de estructuras burocráticas y la integración de diferentes dicasterios, fomentando una mayor colaboración y evitando la duplicidad de funciones.

Sin contar con que promovió un modelo de liderazgo basado en el servicio y la misión evangelizadora, en lugar del poder jerárquico. “El poder en la Iglesia debe ser entendido como servicio y no como privilegio”,afirmó el pontífice en su momento.

9. Apertura al diálogo interreligioso

Francisco impulsó el ecumenismo y el diálogo interreligioso como parte esencial de su pontificado. En 2014, durante su histórico viaje a Tierra Santa, se reunió con líderes judíos, musulmanes y cristianos ortodoxos en un gesto de unidad sin precedentes.

En ese sentido, fortaleció las relaciones con el Islam a través de encuentros con el Gran Imán de Al-Azhar y promovió un mayor acercamiento con la comunidad protestante y ortodoxa.

En 2019, firmó el Documento sobre la Fraternidad Humana junto al líder musulmán Ahmed el-Tayeb, estableciendo un compromiso conjunto por la paz y la cooperación entre religiones. “El diálogo es el único camino para la paz verdadera”, expresó en uno de sus encuentros con líderes religiosos.

10. Un papado más sencillo y cercano

Por último, cabe mencionar que desde su elección, Francisco renunció a los lujos del papado y optó por un estilo de vida austero: en lugar de habitar en el Palacio Apostólico, decidió vivir en la Casa de Santa Marta, en un gesto de cercanía y humildad. Además, dejó de usar las tradicionales vestimentas doradas y adoptó atuendos más simples, como una cruz pectoral de madera en lugar de las de oro macizo utilizadas por sus predecesores.

Asimismo, reemplazó el trono papal por una silla modesta y eliminó el beso del anillo papal, permitiendo que los fieles le saludaran de una manera más natural y espontánea. En sus viajes apostólicos, optó por utilizar vehículos sencillos, como un Ford Focus o un Renault 4, en lugar de los papamóviles blindados.

https://twitter.com/giraltpablo/status/1914322976494731557

”La fe no necesita ostentación, sino humildad”, reiteró el pontífice en diversas ocasiones, marcando una diferencia significativa en la imagen del papado que terminó por acercarlo aún más a los fieles y por evidenciar su convicción de que la Iglesia debía estar al servicio de todos, especialmente de los más pobres y necesitados.

Sigue leyendo

Nacional

Fueron 120 segundos de horror en Colombia

La cifra oficial revelada por la entidad especializada a través de una publicación en redes sociales respondió, según ellos, a la interrogante más recurrente de todos los ciudadanos colombianos posterior al evento telúrico: “¿Cuánto duró?”.

Publicado

on

Un registro instrumental de entre 90 segundos y dos minutos en las estaciones más cercanas al epicentro fue el balance técnico de tiempo entregado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) de la duración del fuerte terremoto de magnitud 7.4 ocurrido en la mañana de este lunes 10 de agosto, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó.

La cifra oficial revelada por la entidad especializada a través de una publicación en redes sociales respondió, según ellos, a la interrogante más recurrente de todos los ciudadanos colombianos posterior al evento telúrico: “¿Cuánto duró?”.

Ante la disparidad de testimonios de la población sobre la percepción del tiempo de la sacudida, la entidad especializada aclaró que la duración de un temblor abarca tres conceptos técnicos importantes e independientes: el tiempo percibido por los habitantes, el tiempo registrado por la instrumentación y la duración exacta del movimiento en la falla de origen.

El reporte técnico del Servicio Geológico Colombiano (SGC) señaló a través de la publicación que los sismómetros monitorean hasta movimientos del suelo imperceptibles para las personas.

Por esta razón, mientras la población puede percibir una sacudida durante contados segundos, las estaciones de monitoreo captan las ondas durante varios minutos. De acuerdo con el SGC, “en Colombia todos los días ocurren sismos que nuestros instrumentos detectan, pero que nosotros no sentimos”.

En el evento reportado este lunes en San José del Palmar, la red de monitoreo registró un rango de movimiento significativo que fluctuó entre un minuto y medio y dos minutos en las zonas inmediatas al epicentro, es decir, el resto de lugares afectados.

Respecto a la sensación individual de los ciudadanos —algunos de los cuales afirmaron haber sentido el temblor durante mayor o menor tiempo—, la institución explicó que la percepción no es uniforme. Esta variación depende de la distancia al hipocentro (el punto interior de la Tierra donde inicia la ruptura), la tipología de las edificaciones y las condiciones topográficas y geológicas del suelo.

El tipo de terreno desempeña un rol determinante en la propagación sísmica. En superficies compuestas por rocas rígidas, las ondas tienden a amplificarse en menor medida. Por el contrario, los suelos blandos presentan una tendencia a amplificar las ondas, prolongando el movimiento percibido.

La entidad concluyó que la respuesta a la pregunta “¿cuánto duró el sismo?” depende de si la evaluación se realiza desde la duración percibida por la población, la registrada por los instrumentos de medición o la ocurrida en la fuente sísmica.

De acuerdo con el más reciente balance oficial emitido por las autoridades nacionales, la emergencia deja de manera preliminar 111 personas fallecidas, 87 heridos y más de 100 desaparecidos, con las mayores afectaciones concentradas en los departamentos del Eje Cafetero, Valle del Cauca y Chocó.

¿Cuánto tiempo duró el sismo del 10 de agosto en Colombia según el registro oficial?

Las estaciones de monitoreo del Servicio Geológico Colombiano (SGC) más cercanas al epicentro en San José del Palmar, Chocó, registraron entre 90 segundos y 2 minutos (de 1:30 a 2:00 minutos) de movimiento significativo.

¿Por qué algunas personas sintieron el temblor más largo o más corto que otras?

La percepción individual de la duración varía según la distancia al hipocentro, el tipo de edificación y las condiciones del suelo donde se encuentre cada persona. Los suelos blandos suelen amplificar la vibración y hacer que se sienta por más tiempo, mientras que las rocas rígidas amortiguan el movimiento.

¿Cuál es la diferencia entre la duración percibida y la duración instrumental de un temblor?

La duración percibida es el tiempo durante el cual un ser humano alcanza a sentir la sacudida, mientras que la duración instrumental mide el tiempo total en que los sismómetros captan las ondas. Como los equipos detectan vibraciones imperceptibles para las personas, el registro instrumental suele ser considerablemente más largo.

¿El Servicio Geológico Colombiano puede predecir cuánto va a durar un temblor antes de que ocurra?

No. Ni la duración, ni la magnitud, ni la hora exacta de un sismo se pueden predecir. El SGC únicamente puede calcular la duración de las ondas e informarla una vez que los instrumentos de monitoreo han registrado el evento en tiempo real.

Sigue leyendo

Nacional

Abelardo de la Espriella toma posesión como nuevo presidente de Colombia

El abogado nacido en Bogotá, de 48 años, que había construido una campaña presidencial alrededor de la seguridad, la autoridad, la defensa de las instituciones y una comunicación política poco convencional, pasaba de ser candidato a convertirse formalmente en jefe de Estado.

Publicado

on

Cali amaneció el 7 de agosto con algo más que el acostumbrado movimiento de una ciudad acostumbrada a las grandes jornadas. Esta vez, la capital del Valle del Cauca tenía sobre sus hombros una responsabilidad que durante más de un siglo había pertenecido a Bogotá: recibir la ceremonia de posesión de un presidente de Colombia.

La protagonista era una figura que pocos años atrás parecía destinada a los escenarios jurídicos y mediáticos y que ahora llegaba al corazón del poder nacional: Abelardo de la Espriella.

La ceremonia rompió una tradición republicana de más de cien años. La Arena USC, en la Universidad Santiago de Cali, reemplazó a la tradicional Plaza de Bolívar como escenario del acto solemne. Allí se congregaron cerca de 2.300 personas entre congresistas, empresarios, dirigentes políticos, representantes gremiales y delegaciones internacionales.

Pero la escogencia de Cali no fue simplemente un cambio de dirección en la invitación presidencial. Desde la campaña, De la Espriella había insistido en que quería llevar la posesión a una región distinta de Bogotá y, originalmente, había planteado hacerlo en una guarnición militar. La propuesta provocó un enfrentamiento con el entonces presidente Gustavo Petro, quien se opuso a utilizar instalaciones militares para la ceremonia. Finalmente, el nuevo mandatario trasladó el acto a un escenario civil, aunque mantuvo un fuerte componente militar en la jornada.

Una alfombra roja para el nuevo poder

Pasadas las cuatro de la tarde, la Arena USC comenzó a convertirse en el retrato de la nueva Colombia que De la Espriella había prometido durante su campaña.

Por la alfombra roja desfilaron presidentes, expresidentes, dirigentes políticos y representantes internacionales. El rey Felipe VI de España estuvo entre los invitados, acompañado por mandatarios como Javier Milei, de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, de Paraguay; José Antonio Kast, de Chile; José Raúl Mulino, de Panamá; Luis Abinader, de República Dominicana; Nasry Asfura, de Honduras, y Laura Fernández, de Costa Rica.

También estuvieron expresidentes colombianos como Álvaro Uribe, Iván Duque y Andrés Pastrana.

Hubo, sin embargo, ausencias que no pasaron inadvertidas.

El presidente saliente, Gustavo Petro, no estuvo presente. Tampoco fueron invitados los expresidentes Juan Manuel Santos y Ernesto Samper. Y en el Congreso, la bancada del Pacto Histórico no asistió al acto, aunque sí se logró el quórum necesario para realizar la ceremonia constitucional.

La escena dejaba así una imagen difícil de ignorar: mientras unos llegaban para acompañar el nacimiento del nuevo Gobierno, otros escogían no estar allí.

El juramento

A las 4:22 de la tarde llegó el momento que había esperado buena parte del país.

Abelardo de la Espriella juró ante el Congreso de la República y recibió la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Henríquez. Con ese acto, asumió oficialmente como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030.

A su lado estaba su familia.

El abogado nacido en Bogotá, de 48 años, que había construido una campaña presidencial alrededor de la seguridad, la autoridad, la defensa de las instituciones y una comunicación política poco convencional, pasaba de ser candidato a convertirse formalmente en jefe de Estado.

Y entonces comenzó el discurso.

“El tigre ha llegado

Si había una frase que resumía el tono del nuevo mandatario, probablemente era aquella que pronunció ante las Fuerzas Militares: “El tigre ha llegado”.

De la Espriella anunció una política de mano firme frente al narcotráfico, el terrorismo y las organizaciones criminales. Ordenó a las Fuerzas Militares y a la Policía combatir las estructuras delincuenciales y advirtió que quienes persistieran en el delito tendrían que someterse a la ley o enfrentar la respuesta del Estado.

La seguridad ocupó, de esta manera, un lugar central desde el primer discurso presidencial.

Pero hubo otro mensaje que buscó ampliar el alcance de su llegada al poder. De la Espriella afirmó que sería el presidente de todos los colombianos, incluso de aquellos que no votaron por él.

Era una declaración importante para un país que llegó a las elecciones profundamente dividido y que ahora comenzaba un nuevo capítulo político.

Fe, música y política

La ceremonia también tuvo momentos que se alejaron del protocolo estrictamente político.

Hubo un espacio de oración con la participación del rabino David Michaan, el pastor Eduardo Cañas Estrada y el sacerdote Francisco Javier Múnera Correa. La cantante Maía interpretó Aleluya, mientras en el recinto se mezclaban símbolos religiosos, música y solemnidad institucional.

El mensaje parecía claro: el nuevo Gobierno quería construir su identidad también desde los símbolos.

Y esa identidad estuvo presente en prácticamente cada detalle de la jornada.

De la Arena a los cuarteles

La ceremonia había terminado, pero la jornada presidencial todavía tenía una escena por contar.

Después del acto formal de posesión en la Arena USC, De la Espriella se trasladó al Cantón Militar Pichincha, en Cali, donde las Fuerzas Militares le rindieron honores como nuevo comandante supremo.

Fue allí donde pronunció su primer discurso dirigido directamente a la Fuerza Pública y donde reforzó su mensaje de autoridad y lucha contra las organizaciones criminales.

Era, en cierta forma, la imagen que había buscado desde el comienzo: una posesión fuera de Bogotá, pero profundamente ligada a Cali y a las Fuerzas Militares.

El primer día de un Gobierno que promete mano firme

La posesión no fue únicamente una ceremonia protocolaria.

Fue el primer capítulo de un Gobierno que llega con una promesa contundente: recuperar el orden, fortalecer la autoridad del Estado y enfrentar al crimen organizado.

Y el nuevo presidente quiso demostrarlo desde las primeras horas.

Ese mismo día comenzó a ejecutar una de sus primeras decisiones en materia de seguridad: el traslado de 117 internos vinculados a estructuras criminales y procesos relacionados con las negociaciones de paz hacia establecimientos penitenciarios de máxima seguridad.

Así, entre la banda presidencial, los himnos, los invitados internacionales, las oraciones, los aplausos y las ceremonias militares, Colombia comenzó oficialmente una nueva etapa.

Una etapa que tendrá como escenario un país todavía polarizado, una economía con enormes desafíos, regiones que reclaman mayor presencia del Estado y una ciudadanía que espera resultados.

Cali puso el escenario.

La Arena USC recibió al nuevo presidente.

Las Fuerzas Militares recibieron al nuevo comandante.

Y Colombia, desde ese 7 de agosto, comenzó a preguntarse qué significarán realmente para el país las palabras con las que Abelardo de la Espriella inauguró su mandato: orden, autoridad y libertad.

Ahora ya no hay campaña.

Ya no hay discursos de candidato.

Ya no hay promesas desde una tarima electoral.

Sigue leyendo

Nacional

Colombia fue una nación que caminó unida por la fe en la multitudinaria Marcha para Jesús

Publicado

on

Las calles de Colombia cambiaron de rostro este domingo 2 de agosto. Allí donde habitualmente se escuchan los motores, las consignas políticas o el bullicio cotidiano, esta vez fueron los cánticos de alabanza, las oraciones y las banderas blancas las que marcaron el paso de cientos de miles de creyentes que participaron en la Gran Marcha para Jesús 2026.

Desde las primeras horas de la tarde, familias enteras comenzaron a reunirse en parques, avenidas y plazas principales de ciudades y municipios. Niños sobre los hombros de sus padres, jóvenes portando pancartas con mensajes de esperanza y adultos mayores caminando con serenidad hicieron parte de una movilización que, según sus organizadores, se desarrolló de manera simultánea en los 32 departamentos del país y en centenares de ciudades y municipios. 

https://www.tiktok.com/@santiagoperezgarnica1/video/7669579493991910664?is_from_webapp=1&sender_device=pc

No hubo colores partidistas ni discursos electorales. La consigna fue una sola: exaltar el nombre de Jesús y elevar una oración colectiva por Colombia. Católicos, iglesias evangélicas, comunidades protestantes y creyentes de distintas denominaciones compartieron un mismo recorrido, dejando a un lado las diferencias doctrinales para enviar un mensaje de unidad, reconciliación y paz. 

En Bogotá, miles de participantes caminaron hasta el Parque Simón Bolívar, donde la jornada concluyó con música cristiana, momentos de oración y mensajes de esperanza. Escenas similares se vivieron en Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Pereira y decenas de municipios, donde las calles se transformaron en un gran templo al aire libre. 

La movilización transcurrió de manera pacífica. En lugar de reclamos o confrontaciones, predominó el ambiente familiar. Hubo abrazos entre desconocidos, cantos compartidos y palabras de ánimo para quienes observaban el paso de la multitud desde los andenes y balcones.

Los organizadores describieron la jornada como un movimiento ciudadano, apolítico y no denominacional, cuyo propósito fue recordar que la fe también puede ocupar el espacio público como una expresión de esperanza y servicio a la sociedad. Para esta edición se esperaba una participación superior a la de años anteriores, con presencia en cerca de 700 ciudades y municipios del país. 

Al caer la tarde, mientras las columnas de marchantes se dispersaban lentamente, quedaba la imagen de un país que, por unas horas, decidió caminar al mismo ritmo. En un momento marcado por desafíos sociales, económicos y políticos, miles de colombianos optaron por responder con oración, música y un mensaje de fe.

La Marcha para Jesús volvió así a demostrar que, más allá de las cifras de asistencia, continúa consolidándose como una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias de Colombia, donde la esperanza fue, una vez más, la protagonista de la jornada. 

Todo se cerró con el Bogotá Gospel

https://www.tiktok.com/@canalcapital/video/7669574419940986130?is_from_webapp=1&sender_device=pc
https://twitter.com/daninewball/status/2084323488722997712

El momento culminante de la jornada se vivió en el Parque Metropolitano Simón Bolívar, donde miles de marchantes confluyeron tras recorrer las principales vías de la capital. Allí, la Marcha para Jesús encontró un escenario de celebración con Bogotá Góspel 2026, el tradicional concierto del Festival de Verano que este año se articuló con la movilización nacional para convertir el parque en un gran espacio de adoración, música y unidad. 

Durante cerca de ocho horas, el escenario reunió a reconocidos artistas de la música cristiana como Miel San Marcos (Guatemala), Alex Zurdo (Puerto Rico), Rescate (Argentina), Cales Louima, además de agrupaciones colombianas como Avivamiento, One 4 All, Vasija de Barro, Rapha y Diana Paipa. Cada presentación estuvo acompañada por mensajes de esperanza, reconciliación y fe, en un ambiente familiar que congregó a creyentes de diferentes iglesias y generaciones. 

La unión entre la Marcha para Jesús y Bogotá Góspel convirtió el cierre de la jornada en una verdadera fiesta de la fe. Lo que comenzó como una caminata por las calles de la capital terminó con miles de voces elevando alabanzas al unísono, reafirmando el propósito de los organizadores: hacer visible un mensaje de paz, amor y reconciliación para Colombia. La Plaza de Eventos del Parque Simón Bolívar se transformó así en un inmenso templo al aire libre, donde la música sirvió como lenguaje común para celebrar la esperanza y la unidad del pueblo creyente. 

Sigue leyendo

Trending