Nacional
San Andrés y su incursión hacia el apetecido turismo MICE
Entre los aspectos que juegan a favor de la isla están su atractivo natural, su oferta hotelera con vistas al mar Caribe y su conectividad aérea con ciudades como Bogotá y Medellín.
En un mundo donde el turismo se reinventa constantemente, un concepto ha tomado fuerza en el escenario internacional: el turismo MICE, acrónimo en inglés que reúne las palabras Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions. Es decir, un tipo de turismo enfocado en reuniones, incentivos, congresos y exhibiciones. Y aunque ciudades como Bogotá, Medellín, Cartagena o Cali ya tienen experiencia al respecto, surge una pregunta inevitable: ¿podría San Andrés ser parte de esta tendencia?
Una joya natural con potencial empresarial
San Andrés, conocida por sus playas de siete colores y su riqueza cultural, ha sido tradicionalmente un destino vacacional. Sin embargo, su encanto podría convertirse en un activo valioso para empresas que buscan espacios distintos para reuniones de alto nivel, retiros ejecutivos o viajes de incentivo.
“Cada vez más las empresas buscan experiencias, no solo auditorios”, señala Camila Quintero, especialista en turismo corporativo. “San Andrés tiene la ventaja de ofrecer un ambiente que mezcla descanso, belleza natural y conexión con la cultura local. Eso es oro para el mercado MICE”.
Ventajas que no se pueden ignorar
Entre los aspectos que juegan a favor de la isla están su atractivo natural, su oferta hotelera con vistas al mar Caribe y su conectividad aérea con ciudades como Bogotá y Medellín. Además, en tiempos donde el bienestar se ha convertido en parte esencial del trabajo corporativo, San Andrés podría posicionarse como un destino ideal para retiros ejecutivos, talleres de liderazgo o congresos sostenibles.
Desafíos que aún quedan por superar
No obstante, el camino no está libre de obstáculos. Actualmente, San Andrés no cuenta con un centro de convenciones de gran escala ni con una infraestructura tecnológica diseñada para soportar eventos masivos. La conectividad a internet en ciertas zonas, el transporte interno y la capacidad logística también requieren ajustes si se quiere competir con ciudades ya consolidadas.
“Para que un destino sea MICE, no basta con belleza; se necesita estructura, servicios, seguridad y una estrategia de promoción clara”, afirma John C. Hernández, consultor internacional en turismo de negocios.
Una oportunidad que podría transformar la economía local
El turismo MICE tiene una característica crucial: el gasto promedio por visitante suele ser entre dos y tres veces mayor que el del turista tradicional. Esto se traduce en oportunidades para la hotelería, la gastronomía, el transporte, el comercio local y los emprendimientos.
Además, al atraer eventos en temporadas bajas, se contribuye a una ocupación más constante durante todo el año, disminuyendo la dependencia del turismo estacional.
El reto está planteado
La isla, con su magia ancestral y su encanto caribeño, podría convertirse en un destino MICE de nicho, apostando por eventos de bienestar, congresos verdes, seminarios internacionales o reuniones diplomáticas de alto nivel. Para lograrlo, se requiere visión, inversión y una alianza sólida entre el sector público y privado.
Mientras tanto, San Andrés sigue brillando en el mapa del turismo, esperando quizás que el mundo corporativo descubra lo que ya saben quienes han pisado su arena: que aquí se respira una inspiración distinta.
San Andrés mira al turismo MICE como motor clave de desarrollo económico
En medio de los retos que enfrenta la economía de San Andrés, una nueva alternativa comienza a tomar fuerza entre expertos del sector turístico: el turismo MICE, acrónimo en inglés de Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions, o en español, turismo de reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones.
Este tipo de turismo, que a nivel mundial genera más de 800 mil millones de dólares al año, podría representar un nuevo impulso para el archipiélago, tradicionalmente enfocado en el turismo vacacional. Lo interesante del MICE es que sus visitantes gastan entre dos y tres veces más que un turista convencional, elevando el promedio diario de consumo a más de 250 dólares por persona.
Según estimaciones preliminares, si San Andrés lograra captar apenas el 1% de los eventos corporativos que actualmente se celebran en Colombia, es decir unos 80 eventos al año con un promedio de 100 asistentes cada uno, podría recibir a 8.000 turistas MICE anualmente. Esto representaría un impacto económico directo de unos 8 millones de dólares por año.
“San Andrés tiene todo para ser un destino MICE atractivo: playas paradisíacas, conectividad aérea, infraestructura hotelera y una cultura única que puede ofrecer experiencias memorables para los visitantes corporativos”, afirma un vocero de la Cámara de Comercio de San Andrés.
Además del ingreso directo, el turismo MICE trae consigo otros beneficios: desestacionaliza la llegada de turistas, impulsa la creación de empleo calificado, fomenta la mejora en infraestructura y aumenta la visibilidad del destino a nivel internacional.
Para capitalizar esta oportunidad, el sector público y privado ya estudian estrategias para atraer congresos médicos, retiros empresariales, ferias tecnológicas y eventos culturales de alto nivel. La meta: convertir a San Andrés en un epicentro del Caribe para los negocios y la innovación.
¿Será el turismo MICE la nueva ola de prosperidad para las islas? Todo dependerá de una apuesta decidida por la capacitación, la promoción internacional y la articulación entre actores públicos y privados. Por ahora, las cifras son prometedoras y el mar de oportunidades está abierto.
Nacional
Armada de Colombia rescata a 11 tripulantes sanos y salvos en Providencia
La Armada de Colombia, rescató a 11 tripulantes de la motonave “Vagabond”, que sufrió un incendio en su cuarto de máquinas mientras navegaba al norte de la isla de Providencia.
La Armada de Colombia, a través del Comando Específico de San Andrés y Providencia, rescató a 11 tripulantes de la motonave “Vagabond”, que sufrió un incendio en su cuarto de máquinas mientras navegaba al norte de la isla de Providencia.
Tras recibir el reporte de la emergencia, la Estación de Guardacostas de San Andrés Isla, por medio del Puesto Avanzado de Guardacostas de Providencia, desplegó de manera inmediata una Unidad de Reacción Rápida hacia la posición informada, manteniendo comunicación y seguimiento permanente durante el desplazamiento.
Al llegar al lugar, los marinos confirmaron la presencia de los 11 tripulantes y brindaron apoyo para intentar controlar el incendio; sin embargo, debido a la magnitud de las llamas y ante la imposibilidad de contenerlas, priorizaron la protección de la vida humana en el mar, evacuando a toda la tripulación y trasladándola de manera segura hasta Providencia.
A su llegada al muelle, los ciudadanos fueron valorados y se confirmó que todos se encontraban en buen estado de salud.
La Armada de Colombia reafirma su compromiso con la salvaguarda de la vida humana en el mar y la atención oportuna de las emergencias marítimas en el Archipiélago.
Nacional
La falla de un generador puso a prueba el sistema eléctrico de San Andrés
De acuerdo con la información entregada por la Sociedad Productora de Energía de San Andrés y Providencia, SOPESA, la contingencia registrada el pasado 21 de julio de 2026 produjo una disminución temporal de la capacidad de generación disponible.
San Andrés enfrenta nuevamente el debate sobre la confiabilidad de su sistema de generación eléctrica. Durante las últimas semanas, las interrupciones del servicio han generado preocupación entre usuarios, comerciantes y sectores de la comunidad, en medio de una contingencia que afectó uno de los principales equipos de generación de la isla.
La situación tiene como uno de sus principales protagonistas al generador Miller Blackstone 2, ubicado en la central de generación de Punta Evans. De acuerdo con la información entregada por la Sociedad Productora de Energía de San Andrés y Providencia, SOPESA, la contingencia registrada el pasado 21 de julio de 2026 produjo una disminución temporal de la capacidad de generación disponible.
La reducción de esa capacidad coincidió con otro proceso técnico de importancia: la unidad MAN Diésel 2 se encontraba en un mantenimiento mayor tipo overhaul, intervención programada de acuerdo con las recomendaciones del fabricante. La combinación de ambos escenarios dejó al sistema con menor margen de respuesta frente a los momentos de mayor demanda.
Una falla que terminó afectando a los usuarios
La gerente de SOPESA, Jackeline Llanos, explicó que la contingencia presentada en el generador no era un evento que pudiera anticiparse dentro de la operación normal del sistema.
Según la empresa, San Andrés cuenta con 11 unidades de generación y la capacidad instalada está diseñada para atender la totalidad de los usuarios del departamento. Sin embargo, cuando una unidad sale de servicio y otra se encuentra en mantenimiento, el margen disponible para enfrentar incrementos de demanda o nuevas contingencias se reduce considerablemente.
Ese escenario fue el que terminó reflejándose en las interrupciones del servicio que experimentaron distintos sectores de la isla.
Para una comunidad que depende prácticamente de manera permanente de la energía eléctrica para sus hogares, hoteles, restaurantes, comercios, instituciones y servicios esenciales, cada interrupción representa mucho más que la ausencia temporal de electricidad.
También significa equipos que dejan de funcionar, alimentos que pueden perderse por falta de refrigeración, dificultades para trabajar y estudiar, afectaciones al comercio y, en algunos casos, preocupación por posibles daños en electrodomésticos.
El mantenimiento de la MAN 2
Mientras se atendía la contingencia del Miller Blackstone 2, SOPESA adelantaba el mantenimiento mayor de la unidad MAN Diésel 2.
La empresa explicó que este tipo de intervención hace parte de los procesos de mantenimiento recomendados por los fabricantes y que los trabajos preventivos y correctivos buscan precisamente conservar la confiabilidad de los equipos de generación.
El cronograma informado por SOPESA contemplaba el regreso de la unidad afectada a una operación normal y continua alrededor del 11 y 12 de agosto, con el propósito de recuperar capacidad de generación y disminuir la presión sobre el sistema eléctrico de la isla.
La recuperación de esta unidad era considerada fundamental para aumentar nuevamente el margen disponible y mejorar la estabilidad del servicio.
La molestia de los usuarios
Los cortes también generaron una creciente reacción ciudadana. Las interrupciones fueron objeto de cuestionamientos y comentarios en redes sociales y otros espacios de participación, mientras algunos usuarios reclamaron mayor información y respuestas oportunas frente a lo que estaba ocurriendo.
Precisamente, uno de los aspectos que quedó sobre la mesa fue la necesidad de que la comunidad conozca con mayor claridad qué ocurre con el sistema de generación cuando se presenta una contingencia y cuáles son las medidas adoptadas para evitar que una falla termine convirtiéndose en una cadena de interrupciones.
La situación también ocurre en un contexto más amplio de preocupación por el servicio de energía en el Archipiélago. En junio, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios informó que adelantaría una auditoría al sistema de atención al usuario de SOPESA, después de escuchar las inquietudes planteadas por comunidades raizales de San Andrés.
¿Y qué pasa si un electrodoméstico resulta afectado?
Uno de los principales interrogantes de los usuarios después de los cortes es qué ocurre cuando un electrodoméstico sufre daños asociados a una interrupción o alteración del servicio.
SOPESA ha señalado que existen mecanismos para presentar reclamaciones por este tipo de situaciones. La empresa solicita información como la fecha y hora del evento, descripción del equipo afectado, marca, referencia, modelo y registro fotográfico, entre otros documentos. Posteriormente se realiza una evaluación técnica para determinar si procede el reconocimiento del daño.
Esto significa que los usuarios que consideren haber sufrido daños no necesariamente deben asumir automáticamente la pérdida del equipo, sino que pueden presentar formalmente su reclamación ante la empresa.
Un problema que va más allá de una máquina
Aunque la contingencia del Miller Blackstone 2 explica buena parte de las interrupciones recientes, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿qué tan preparado está el sistema eléctrico de San Andrés para responder cuando uno de sus principales equipos queda fuera de servicio?
La respuesta no depende únicamente de reparar una máquina.
También involucra mantenimiento preventivo, disponibilidad de repuestos, capacidad de respaldo, planificación de la generación, crecimiento de la demanda y alternativas que permitan reducir la dependencia de los combustibles tradicionales.
SOPESA ha señalado que dentro de sus obligaciones contempla proyectos relacionados con energías renovables. Entre ellos se encuentra la planta de aprovechamiento de residuos sólidos urbanos, que ya está en operación y busca utilizar parte de los residuos generados en la isla para producir energía.
San Andrés necesita certezas
La crisis reciente deja una enseñanza clara: en un territorio insular como San Andrés, donde no existe una conexión eléctrica con el continente, la generación local es un asunto estratégico.
Una falla técnica puede tener repercusiones inmediatas sobre miles de personas y sobre sectores fundamentales de la economía insular.
Por eso, más allá de determinar qué ocurrió con una máquina específica, el desafío está en garantizar que el sistema tenga suficiente capacidad de respaldo para que el daño de una unidad no termine convirtiéndose en interrupciones repetitivas para la población.
La comunidad espera ahora que, con la recuperación de las unidades intervenidas, el servicio pueda estabilizarse y que las lecciones de esta contingencia permitan fortalecer la infraestructura eléctrica del Archipiélago.
Porque para San Andrés la energía no es simplemente un servicio público. Es una condición indispensable para que la isla pueda funcionar.
Nacional
Gobierno anuncia que elimina aparato de información y propaganda en RTVC
La ministra TIC, Alexandra Falla, y la gerente de Inravisión (antes RTVC), Ángela Mora, anunciaron un paquete de medidas para recuperar el carácter público, plural e independiente del Sistema de Medios Públicos de Colombia.
En una reunión extraordinaria realizada ayer sábado 15 de agosto, la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Alexandra Falla, y la directora de Inravisión, Ángela Mora, definieron un plan de acción inmediato para transformar la programación, revisar la contratación y fortalecer la gestión del Sistema de Medios Públicos.
En esa reunión se tomaron las siguientes decisiones:
- Finalización de la franja noticiosa y de opinión en radio y televisión que hasta el 6 de agosto pasado ocupaba una parte significativa de los recursos humanos y técnicos de Inravisión. De acuerdo con la administración, hasta esa fecha el Sistema mantenía una operación informativa de 6:00 a. m. a 10:00 p. m., lo que representaba aproximadamente el 90 % de los recursos y del personal disponible destinados a actividades “periodísticas”.
- Revisión inmediata de los contenidos y formatos actualmente al aire. Inravisión debe responder a criterios de independencia, pluralidad, equilibrio, rigor informativo e interés público, y no a intereses particulares o políticos. La entidad será un Sistema de Medios Públicos, no un instrumento político.
- La nueva programación tendrá como pilares la cultura, el arte y la educación, con contenidos que reconozcan la diversidad regional, fortalezcan la identidad nacional, promuevan el conocimiento y garanticen que las distintas voces del país tengan espacio en la radio, la televisión y las plataformas digitales públicas.
- Revisión de contratos y convenios. Como parte del proceso de reorganización, Inravisión realizará una revisión de los convenios y contratos interadministrativos actualmente vigentes con ministerios y entidades del orden nacional, relacionados con proyectos audiovisuales, radiales y de monitoreo de medios. También se revisarán los contratos de prestación de servicios suscritos durante 2026.
Según la información entregada por la nueva administración, durante la presente vigencia se han suscrito más de 1.051 contratos, por un valor que supera los
$100.000 millones. Además, la administración señala que durante los días 6 y 7 de agosto se suscribieron 87 contratos por aproximadamente $4.000 millones.
- Solicitud de acompañamiento a organismos de control. Inravisión solicitará el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República para revisar el estado contractual y presupuestal de la entidad. La revisión incluirá, entre otros aspectos, posibles incumplimientos relacionados con la legalización y ejecución de contratos, así como contratos de mantenimiento y operación de la red, logística y transporte aéreo y terrestre que, según la administración, habrían registrado incrementos superiores al 100 % frente al valor inicial.
La entidad entregará a los organismos competentes la información correspondiente para que sean las autoridades de control las que determinen si existen responsabilidades administrativas, fiscales o de otra naturaleza.
En la Patria Milagro se vivirá una nueva etapa para el Sistema de Medios Públicos. La transformación anunciada busca que Inravisión concentre sus capacidades en el cumplimiento de su misión pública y en la prestación de un servicio de comunicación dirigido a todos los colombianos.
La administración de la entidad aseguró que el objetivo es construir un sistema plural, independiente, transparente y al servicio de la ciudadanía, en el que la información pública no esté subordinada a intereses políticos y en el que la cultura, la educación, el arte y la diversidad regional recuperen un papel central.
La medida hace parte de un proceso de reorganización que comenzó el 7 de agosto de 2026. En paralelo, Inravisión mantiene actualmente una programación especial destinada a acompañar e informar a las comunidades afectadas por el terremoto ocurrido el 10 de agosto, como parte de la función social de los medios públicos en situaciones de emergencia.
-
Nacional4 años agoPetro anuncia que Gobierno manejará regulación de servicios públicos
-
Actualidad4 años agoEl Hotel el Dorado San Andrés, un lujo frente al mar 2023
-
Actualidad4 años agoIncendio consume taller de motos en San Andrés
-
Actualidad5 años agoEn la Comuna 13 de Medellín no cabe un turista más
-
Actualidad5 años agoProvigas plantea soluciones por alto precio del gas propano en San Andrés
-
Actualidad3 años agoMinistro de Transporte anuncia control de precios a tiquetes aéreos en Colombia
-
Actualidad4 años agoIngleses y «gringos» se repartieron los puntos en Catar
-
Actualidad4 años agoLista la terna para la designación del Alcalde de Medellín
